¿Qué pasó?

Rostros esparcidos. Pequeños y grandes reflejos de almas. Almas mutiladas por la torpeza de unas manos que tiemblan al cambiar la posición del objeto.   Anuncios

“Mitititillas”

La introspección se confunde con la pereza. El abismo tiene escalones. Una deficiente visión lateral crea monstruos frontales.  En  un pestañeo  el devenir hace una cabriola, modifica equilibrios y nos convierte en dioses o despojos. Residuos emocionales crean servidumbre.